domingo, 26 de enero de 2014

Sindicato y Política - con apuntes sobre la "ideología sindical"

El blog "En campo abierto" ha recopilado las diversas opiniones que algunos amigos intercambiamos sobre este tema permanente en la acción sindical como es la relación entre sindicalismo y política, entre sindicato y partido, con una incursión de la mano de lo anterior en el concepto de la "ideología sindical". 

Todo ello se encuentra en:

 http://encampoabierto.files.wordpress.com/2014/01/debate-sindicato-y-politica2.pdf
 http://encampoabierto.files.wordpress.com/2014/01/debate-sindicato-y-politica2.pdf

lunes, 6 de enero de 2014

Sobre la "ideología sindical", seguimos conversando.

Con este título el amigo José Luis López Bulla ha publicado mi comentario a las dos primeras aportaciones al tema, la del propio José Luis (http://lopezbulla.blogspot.com.es/2014/01/ideologia-o-praxis-sindical.html), y la de Paco Rodríguez de Lecea que se encuentra en: http://lopezbulla.blogspot.com.es/2014/01/sindicato-antes-sindicato-ahora.html. 

Se trata de la continuación de un primer intercambio de ideas en relación con el tema "sindicalismo y política" cuya última entrada se encuentra en: http://lopezbulla.blogspot.com.es/2013/12/preguntas-y-notas-una-discusion.html.

El texto al que ahora me refiero con mis consideraciones al respecto es:


Queridos amigos José Luis y Paco,

Vuestros comentarios a lo que habéis considerado, positivamente, como una “provocación” por mi parte, van más allá de lo pretendido. En cierta manera me retrotraen a positivas experiencias personales, sobre todo de finales de los años 60 y primeros de los 70 del siglo pasado, cuando en muchas reuniones las respuestas de los participantes en las discusiones iban más allá de lo conscientemente sugerido por quien las abría, enriquecían la discusión y con ello permitían (aunque no siempre sucedía) una síntesis (“resumen” lo llamábamos y algunas veces no era más que la repetición del “informe” inicial) que sin duda mejoraba el planteamiento inicial.  

Creo que coincidimos en que el sindicato, como organización del colectivo de nada menos que de la “clase obrera” (yo ahora prefiero denominarla “clase trabajadora” y no me importaría utilizar la que creo mejor definición francesa de “clase asalariada”) en defensa de sus reivindicaciones inmediatas, tiene entidad propia y no debe supeditarse a un partido político por muy “de la clase obrera” que se pretenda. Y también que siendo así, es decir un colectivo ciertamente importante pero que es sólo “una parte” de la sociedad, el sindicato no debe pretender suplantar las funciones del o de los partidos políticos ni de las instituciones democráticas.

José Luis plantea la cuestión de la “independencia” (mejor que la “autonomía”) del sindicato respecto del partido con referencia a la polémica Marx-Lasalle. De acuerdo. A ello quiero añadir que más allá de la necesaria independencia es también posible la confrontación apuntada por Lenin[1] en enero de 1921 en su polémica con Trotski, cuando éste preconizaba la militarización  de los sindicatos, teoría y práctica que por cierto aplicó a fondo Stalin. Lenin afirma la confrontación como necesaria nada menos que en la propia sociedad soviética. Dice Lenin que “los sindicatos… no podrán perder aún en muchos años una base como la ‘lucha económica’ no de clase en el sentido de lucha contra las deformaciones burocráticas de la administración soviética, en el sentido de defensa de los intereses materiales y espirituales de la masa de los trabajadores…”. No coincido con Lenin en que se trata de una lucha “no de clase”, pues entiendo que sí lo es todo aquello que les afecta colectivamente, pero lo esencial es en mi opinión la afirmada existencia de concretas contraposiciones de intereses del colectivo de los trabajadores (“en defensa de intereses materiales y espirituales”) con la “administración soviética”, de hecho el Partido que ejerce la “dictadura del proletariado”.  Supongo que no es casualidad que este aspecto de la teoría “leninista” no ha sido luego desarrollado por el marxismo-leninismo-estalinismo, tampoco estoy muy seguro de que sea coherente con el conjunto del propio pensamiento leninista.  

En la historia del movimiento obrero esta independencia se ha visto seriamente dificultada por el hecho de que partidos socialistas, socialdemócratas y comunistas, han compartido fundadores y dirigentes con los sindicatos. Hoy en España esto se plantea esencialmente en UGT (con todos los matices que se quiera a partir del liderazgo de Nicolás Redondo), ya que la crisis del espacio comunista nos ha dejado a CCOO en una aparente orfandad que se ha traducido en mayoría de edad (me refiero al aspecto organizativo, no tanto en sus contenidos y tradiciones).

Más allá de la “independencia”, Paco Rodríguez plantea en mi opinión otra cuestión clave cuando señala la necesidad de evitar “invasiones” mutuas de campos y competencias entre partido y sindicato. Lo que por otra parte no debe impedir que el sindicato tome posición ante los problemas de la política, pero se trataría de definir sus posiciones ante las cuestiones del momento y en función de los intereses concretos del colectivo que representa, la clase de los asalariados, y no de  los “objetivos generales a medio y largo plazo” en palabras de Paco.  Precisamente al hilo de estas consideraciones creo que podemos abordar mejor la cuestión primera, es decir “qué es y cómo se construye la ‘ideología’ del sindicato”.

Si partimos de la naturaleza del sindicato como resultado de su voluntad de organizar al colectivo de la clase en torno a sus reivindicaciones inmediatas, mientras que la del partido convoca a su adhesión-afiliación a partir de un proyecto a medio y largo plazo, resultará lógico que el sindicato pretenda integrar a personas asalariadas de las más heterogéneas opciones políticas, mientras que el partido exigirá una evidente coherencia política al colectivo que pretende organizar. Cuestión no secundaria si asumimos que el sindicalismo único (unitario) es compatible con un sistema democrático, mientras que resulta difícil que éste lo sea con el partido único.

Las anteriores consideraciones llevan a aterrizar al concepto de “ideología” del sindicato, que entiendo como los criterios de referencia para dar respuesta a los problemas de cada día de la clase trabajadora. Problemas de condiciones de trabajo en primer lugar, pero no sólo, pues, a partir de éstas, el sindicato, que no delega en partido político alguno, plantea sus respuestas a todos los problemas del momento. Y desde esta referencia creo que el qué y el cómo son indisociables: la ideología sindical como resultado de su propio proceso de elaboración.

Desechada la importación desde el espacio de la política, entiendo que el eje de la elaboración de los criterios sindicales debe partir de los intereses que se propone defender, lo que nos lleva a plantearnos la naturaleza del colectivo que pretende organizar y representar. De los colectivos que lo integran en los diversos ámbitos en los que se estructura la relación asalariada: departamento, sección, centro de trabajo, unidad empresarial, ámbito territorial y administrativo, país, región mundial, en planeta en su conjunto. De momento los límites son los de nuestro mundo, globalizado ciertamente, pero aún sin proyección transplanetaria.

Constituiría también ideología sindical la consciente interrelación entre los intereses de los diversos colectivos y los criterios para su defensa colectiva en los diversos ámbitos, asumiendo que puede haber intereses contradictorios en el seno de cada uno de ellos, pero convencidos de que los hay comunes, que la síntesis de unos y otros en todos los ámbitos destila intereses colectivos que resultan prioritarios sobre los particulares, que constituyen el cuerpo que da sentido a la organización colectiva unitaria y que además se convierten en tutela para el desarrollo de los intereses de los colectivos de menor ámbito. Para esta labor de síntesis y de la organización de la defensa de sus resultados resultan imprescindibles órganos de dirección en cada ámbito con capacidad de efectiva representación.  

Ideología, criterios para la acción, que no se limitan a lo que pueda resultar de la propia acción, pero que se alimentan permanentemente de ésta, que van acumulando una línea de actuación, un patrimonio de ideas y experiencias, que no parten pues cada día de cero, sino que se van enriqueciendo, matizando, modificando, en base a la propia evolución de los hechos, de la realidad.

Releyendo lo escrito veo que en los términos empleados hay una cierta confusión entre lo que es y lo que debería ser, y quizás no es, pero de nuevo creo que de ambos tenemos suficientes muestras.

¿Seguimos conversando?     


[1] “Insistiendo sobre los sindicatos”, Obras Escogidas, Tomo III, pagina 583, Editorial Progreso, Moscú 1961, Instituto de Marxismo-Leninismo del CC del PCUS. Esta misma cuestión es abordada por Roger Garaudy en su librito “Lenin” editado por PUF, remitiéndose al Tomo XXIII de sus Obras Completas, lo que tuve ocasión de comprobar en verano de 1969 ante primero el escándalo y luego la estupefacción de mis anfitriones, los dirigentes del SED en la RDA.     

domingo, 5 de enero de 2014

VIETNAM - avanza el sindicalismo de clase

Mi amigo Joaquím González me ha hecho llegar un interesante informe de la OIT sobre la actividad de su organización en Vietnam "Better Work Vietnam". Concretamente está impulsando la elección por parte de los trabajadores en las fábricas de un representante para integrarse en un organismo paritario denominado  "Comité Consultivo para la mejora de la productividad" (PICC en inglés).

El reportaje de la OIT al respecto se encuentra en:


Podría parecer que se está construyendo un sindicalismo "de verdad" al margen del sindicato oficial vietnamita (VGCL), heredero de su historia de Partido y Sindicato únicos. Sin embargo resulta que la VGCL está apoyando esta experiencia participando junto al representante así elegido en el Comité Consultivo (que de hecho se constituye como un órgano permanente de interlocución  y negociación en la empresa). 

Informa la OIT de que se han constituido ya tales órganos en 200 fábricas de la industria de la Confección y recoge unas declaraciones del Vicepresidente de la VGCL afirmando que en estas fábricas han mejorado las relaciones laborales.

Resulta de interés comprobar que el sindicalismo oficial vietnamita está evolucionando hacia un efectivo sindicalismo de clase con notable, y positiva, diferencia en relación con el sindicalismo chino. Lo que además reafirma mi impresión después de 3 visitas a Vietnam, el informe de la última de las cuales se encuentra en:

jueves, 26 de diciembre de 2013

Nuevas incursiones en las relaciones entre SINDICATO y POLITICA


Con las de Antonio Baylos (Intervención de ANTONIO BAYLOS ) y Carlos Mejías (Intervención de CARLOS MEJÍAS ) hemos dado una buena vuelta por este tema al que me referí ya con anterioridad y con diversas intervenciones recogidas en el blog de José Luis (Riccardo Terzi, Isidor Boix, Paco Rodríguez de Lecea y José Luis López Bulla ).

De nuestras intervenciones no se desprenden conclusiones claras, tampoco lo pretendíamos, pero sí creo que suponen ideas bastante frescas, aportaciones de hecho casi complementarias, con algunos puntos de desacuerdo y posiblemente útil debate.


Considero además que hemos abierto un tema menos tratado y es en qué consiste y cómo se construye la “ideología” del sindicato, cuestión que va más allá de la relación entre sindicato y política, o mejor dicho entre el sindicato y el partido político que se pretende referente del movimiento obrero. 

Porque aunque no tenga partido de referencia (lo que en mi opinión no es necesario, ni siquiera conveniente), el sindicato sí precisa construir su propia ideología, que puede ser importada del ámbito de la política o elaborada desde el ejercicio de su autonomía o independencia, con elementos “tácticos” o inmediatos, imprescindibles, y otros “estratégicos” o que lo parecen, y que considero menos imprescindibles. En todo caso una ideología viva, la del sindicato entendido como un todo, la que inspira de hecho su práctica diaria y que va más allá de las formulaciones de sus órganos de dirección, aunque sería conveniente su correspondencia, y en permanente renovación a través de su vida diaria y su respuesta a los requerimientos expresos o tácitos del colectivo que representa, la clase trabajadora. 

Sólo quiero dejarlo aquí apuntado, por si en otro momento lo retomamos.  

domingo, 22 de diciembre de 2013

Sigue la conversación sobre SINDICATO Y POLITICA, ahora a cuatro bandas

El amigo Paco Rodríguez de Lecea ha intervenido en esta conversación a varias bandas, cuatro ahora, desde Grecia, país en el que la experiencia de la crisis y la respuesta sindical ha tenido una dureza y tensión desconocida en otros países, el nuestro entre ellos, aportando sin duda elementos para la reflexión también en relación con el motivo de nuestras conversaciones. 

Al hilo de los comentarios de Paco le mandé esta tarde a José Luis unas notas que ha incluido en la misma página. Todo ello se encuentra en: 

viernes, 20 de diciembre de 2013

Sobre SINDICATO Y POLITICA - José Luis López Bulla - Riccardo Terzi y mis notas al respecto

Es éste un  tema sobre el que mucho se ha hablado y escrito, y mucho se seguirá hablando y escribiendo. José Luis y yo hemos conversado ya sobre el mismo en anteriores ocasiones. También incidimos en la misma cuestión en unas conversaciones a distancia con el compañero Carlos Mejía, dirigente de la CGTP peruana. 

Ahora la ocasión ha surgido por la publicación por parte de José Luis de un trabajo de Riccardo Terzi, dirigente italiano de la CGIL. Lo ha dividido José Luis en dos partes y a cada una de ellas le he mandado unas notas que ha publicado en su blog.

Estas son  las dos partes del trabajo de Terzi y mis notas al respecto:





lunes, 16 de diciembre de 2013

De nuevo sobre la Globalización y los Derechos del Trabajo

Es evidente que el tema es de permanente actualidad. Recientemente he participado en dos encuentros muy distintos, pero con contenidos similares: poner al día nuestra experiencia de intervención sindical en la aplicación de los compromisos de Responsabilidad Social empresarial.

Uno fue en la Universidad de Ciudad Real, en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, con participación de un centenar de estudiantes de las asignaturas de "Globalización y Derechos Sociales" y "Derecho Sindical". Este es el guión de mi intervención:


Otro fue con el Consejo Sindical de FITEQA-CCOO en INDITEX para la información y puesta en común de nuestra experiencia en la aplicación del Acuerdo Marco con su empresa y para garantizar el mayor seguimiento por parte de nuestra estructura sindical en la multinacional española de esta actividad de la Federación Sindical Internacional. Se trata, con ello, de lograr su asunción del proyecto y su proyección en su propia actividad sindical diaria en los centros de trabajo en España, garantía en definitiva de su vigilancia del cumplimiento por la empresa de sus compromisos al respecto. Quiero dejar constancia aquí de los avances en este sentido, no fácil por la aparente distancia entre el sindicalismo del día a día en el tajo y lo que sucede a miles de kilómetros de distancia, en países cuyas condiciones de trabajo, y los propios trabajadores, aparecen tan lejanos, y no sólo en la geografía. Este es el guión de mi intervención (que tiene evidentemente muchos elementos en común con lo explicado a los estudiantes de Ciudad Real):