lunes, 8 de junio de 2020

SINDICALISMO GLOBAL versus CORPORATIVIZACIÓN


Por un proyecto articulado desde lo global hasta lo local, y viceversa

El grupo REDES[1] ha publicado un interesante documento, titulado “DEMOCRACIA, SINDICALISMO Y CRISIS”[2], en el que colaboran la CGIL italiana, CCOO de España, CUT de Chile, CUT de Brasil y CTA de Argentina. Para abordar algunas cuestiones sugeridas por este trabajo, incluyo dos citas del mismo:

“La dinámica que provoca la nueva relación (se refiere a los efectos de las reformas laborales del último periodo) entre ámbitos de negociación, con la mayor relevancia del ámbito de empresa, puede ser una inercia tendente a la corporativización” (el subrayado es mío) (Unai Sordo, Secretario General de CCOO).

“La construcción de este nuevo proyecto global es una tarea urgente para el movimiento sindical en todas sus articulaciones, desde lo local hasta lo global” (el subrayado también es mío) (Secretaría Nacional de la CGIL).

Integran este documento 5 trabajos de comienzos de este año, con la pandemia del Covid-19 al fondo. Todos ellos constituyen un llamamiento a la acción y a la reflexión sindical, y alertan acerca de las tendencias corporativas que resultan de una reacción defensiva ante las dificultades del momento. Pienso por ello que, frente a una cierta tendencia a reiterar los males del momento y la tópica lista de culpables, es preferible profundizar en la apuntada articulación de lo local hasta lo global, o desde lo global hasta lo local, para establecer nuevas líneas de una más efectiva acción sindical.

El rechazo del corporativismo constituye una invitación a situar como referencia esencial el ámbito en el que mejor se sintetizan los intereses colectivos de la clase trabajadora. Como se viene repitiendo en estos días, el Coivid-19 no entiende de fronteras. Tampoco la internacionalización productiva, elemento esencial de la globalización acentuada en los finales del Siglo XX y en este Siglo XXI.

La reflexión de Unai Sordo afirmando el papel decisivo que han de tener la interlocución sectorial para evitar la “corporativización”, me lleva a proyectar esta reflexión a la acción social frente a la pandemia y plantear la pregunta de ¿cuál ha de ser el ámbito del “sector” en la interlocución social del momento?

Es evidente hoy que los ámbitos de una estrecha interrelación social y económica no terminan en las fronteras nacionales. Así es esencialmente en las relaciones económicas, de producción, de comercio y de consumo. Si hiciera falta alguna prueba, tras los ya muchos años de práctica de las multinacionales con sus largas cadenas de suministro, el Covid-19 ha venido para mostrarnos una propagación sin visado, así como la dependencia de los países más desarrollados de los artículos sanitarios que hemos tenido que ir a buscar a China.

Una problemática ante la que surgen voces reclamando una “renacionalización” industrial y un nuevo proteccionismo comercial. Estoy convencido de que ésta no es la mejor solución, salvo que se pretenda hacer retroceder varios siglos la rueda de la Historia.

Estamos viviendo situaciones que permiten ilustrar estas consideraciones con importantes problemas del momento, como lo los de empleo que se plantean en las fábricas de Nissan en España o en las de ropa de Bangladesh, a los que me he referido recientemente, pero que quiero recuperar brevemente.

En NISSAN-España los trabajadores están inmersos en una difícil batalla por mantener aquí las actuales instalaciones, con propuestas sindicales para nuevas iniciativas industriales, pero con una gran dificultad para incidir en los proyectos del primer grupo del automóvil mundial, NISSAN-RENAULT-MITSUBISHI, con fábricas en los cinco continentes y matriz en Japón. Una situación en la que las Federaciones Sindicales Europea e Internacional se han limitado a proclamar en un papel su solidaridad con los trabajadores españoles y a reclamar que NISSAN vuelva a la mesa de negociaciones “española”, sin ninguna iniciativa europea y mundial, los dos ámbitos en los que se sitúa hoy el problema.

En Bangladesh, a más de 2 millones de trabajadores, mujeres la mayoría, de la industria del vestido que trabajan para las grandes marcas mundiales de ropa (algunas, americanas en particular, se han declarado en quiebra estos días),  se les plantean uno o varios de los siguientes problemas: quedarse sin empleo, dejar de percibir sus salarios desde marzo o abril, volver al trabajo sin suficientes medidas de seguridad y protección sanitaria, no llegar ni a percibir el 20% de sus míseros salarios (previstos en situaciones de paro forzoso como el que puede resultar de la cancelación de pedidos por parte de las multinacionales del vestido), despido de sindicalistas por parte de los empresarios locales con el pretexto de los actuales problemas de producción. Problemas similares se plantean en Myanmar y en prácticamente todos los países emergentes integrados en las cadenas de producción de las empresas multinacionales, sin que se haya producido ninguna reacción, más allá de los papeles, ni del sindicalismo global ni del de los países sede de las multinacionales y para cuyo consumo trabajan.

En ambos casos se apuntan posibles intereses contradictorios de la clase trabajadora entre los países más desarrollados (entre España y Francia en el caso de NISSAN[3] al platearse el traslado de la producción de uno a otro país), y entre éstos y los de los países emergentes, con llamamientos a la relocalización y a la desglobalización que provocan reacciones corporativas e insolidarias en el mundo más desarrollado.

Al mismo tiempo, y no sólo para hacer frente a los problemas del momento, creo que resulta evidente la muy insuficiente iniciativa de las organizaciones sindicales supranacionales para expresar los intereses comunes y solidarios de la clase trabajadora en los ámbitos más amplios que comportan además la tutela de los intereses particulares de grupos de ámbitos más reducidos[4]. Volviendo a los dos ejemplos antes citados con bien subrayar de hecho no es en absoluto un problema solamente, ni esencialmente, español o bengalí, aunque tenga en ambos países su más inmediata incidencia sino de organización global de la producción y de las condiciones de trabajo en el planeta.

Para abordar esta problemática resultan muy oportunas las dos citas que encabezan estas notas: 1) sindicalismo global frente a la corporativización, y 2) por una adecuada articulación de la acción y contenidos sindicales de lo global a lo local, de lo local a lo global.

Para incidir en el aún muy escaso debate sobre esta cuestión, más allá de algunas grandes frases, quiero apuntar algunas ideas sobre lo que podrían ser los ejes sindicales en los diversos niveles de esta articulación con el objetivo de sintetizar en cada uno de ellos los intereses colectivos que pueden impulsar la acción sindical solidaria en su defensa a la vez que la tutela de los intereses más específicos de los diversos grupos que los integran.     

En el ámbito global resulta evidentemente imposible igualar de forma inmediata las condiciones de vida y de trabajo, pero sí es posible plantearse como objetivos inmediatos la generalización de los derechos, en particular de los derechos fundamentales del trabajo, de la libertad sindical y el salario mínimo vital. A ello deberían contribuir los Acuerdos Marco Globales de las multinacionales con las Federaciones Sindicales Internacionales de su sector para aplicarlos en sus cadenas mundiales de valor hasta el último eslabón de subcontratación, con Comités Sindicales Globales, así como los acuerdos puntuales conjuntos de las principales multinacionales con el sindicalismo global ante determinados problemas, como lo fue el de Bangladesh respondiendo a la catástrofe de Rana Plaza, o como debería serlo hoy ante el Covid-19 y su incidencia en las cadenas mundiales de valor.   

En los ámbitos de las grandes regiones mundiales es necesario aproximarse a sus particulares condiciones dentro del escenario global. En América Latina, Magreb, África Subsahariana, Oriente Medio, Sudeste asiático, …, podría plantearse la iniciativa sindical para promover una negociación coordinada en cada región de los precios de venta de sus productos, con normas mundiales de la OMC que lo ampare y que suponga una mejora sustancial de sus propias condiciones de trabajo.

La iniciativa sindical en Europa, sola o coordinada con la de los demás países más desarrollados del planeta, debería plantearse como objetivo sindical conjunto que sus multinacionales garanticen el respeto a los derechos fundamentales del trabajo en sus cadenas de suministro. También avanzar en temas como el Salario Mínimo Europeo en una conjunta defensa del “modelo social europeo”. Y traducir en propuestas de acción y negociación el objetivo de hacer realidad la Carta Social Europea como marco común de los derechos del trabajo en el viejo continente.

En cada país correspondería desarrollar la acción por sus propias problemáticas, insertándolas en los marcos legales y convencionales que resultaran de los ámbitos de acción y negociación más amplios. Seguramente éste es el ámbito en el que mayor experiencia tenemos, pero para superar corporativismos es imprescindible no limitar al mismo la acción sindical ni entenderla en su ámbito como desligada de los marcos supranacionales.

Establecer la articulada y consciente relación de intereses colectivos en todos los ámbitos, desde el global hasta el local, debería ser hoy un objetivo central del sindicalismo organizado. Creo que aún estamos lejos de conseguirlo, pero que empiece a plantearse apunta que nos hemos situado ya en la buena dirección.

Estas ideas, su debate y resolución sindical en los diversos niveles de organización de la clase trabajadora mundial, permiten también incidir positivamente en las reflexiones que han de resultar de los planteamientos de Guy Ryder, Director General de la OIT, cuando habla de “una nueva y mejor normalidad”[5] como superación de la pandemia del Covid-19, o de Shara Burrow, Secretaria General de la Confederación Sindical Internacional (CSI), al apuntar la necesidad de “un nuevo contrato social global”[6] ante esta misma problemática. Unos planteamientos que podrían relacionarse con el de Guy Ryder hace ya algunos años, cuando era Secretario General de la CSI, proclamando la necesidad de “un nuevo internacionalismo sindical”. Buenas y bonitas fórmulas cuyo principal problema es que hasta ahora no hemos sido capaces de darles adecuado contenido, desarrollo y, sobre todo, aplicación. ¡Que la gravedad de la actual problemática nos impulse a romper negativas culturas e inercias y nos estimule para avanzar!  


[1] “Red de trabajo colaborativo entre las distintas instituciones de estudio, reflexión y apoyo ligadas a las organizaciones sindicales de América y Europa”


[3] ¡Atentos a los primeros síntomas de posibles problemas no tan distintos en SEAT!
[4] En este sentido conviene recordar las experiencias de los planes de reestructuración industrial vividos en España en las últimas décadas del siglo pasado, de las cuales viví personal e intensamente la del sector de fertilizantes de España, o en el ámbito europeo, menos positivas en mi opinión salvo la primera reconversión europea de General Motors, inteligentemente dirigida por la Federación Europea del Metal.


miércoles, 13 de mayo de 2020

NISSAN – Del sindicalismo nacional al necesario sindicalismo global – A la espera de que el sindicalismo japonés no sea sólo japonés.


La lucha en defensa del empleo de los trabajadores de NISSAN en España[1], del empleo propio y del de la industria auxiliar, está entrando en una fase que puede resultar decisiva. Una fase en la que considero que el resultado sólo puede ser positivo si se consigue implicar al sindicalismo supranacional, europeo y global.

Porque se trata del grupo (“Alianza”) NISSAN-RENAULT-MITSUBISHI, el mayor fabricante de automóviles del mundo, con plantas en los cinco continentes. Esta batalla de los trabajadores de Nissan en España se enmarca en el complejo momento actual, cuando la crisis sanitaria está teniendo tan importante repercusión en las formas de vida, en el consumo y en la producción, con evidente incidencia en la industria del automóvil. Por todo ello precisamente esta batalla es tan importante y sus resultados puede acabar teniendo gran repercusión en todo el sector de la industria del auto (industria auxiliar incluida), y probablemente no sólo española.

En el día de hoy se ha producido un pronunciamiento de las Federaciones Sindicales Internacional y Europea, IndustriALL Global Union e IndustriALL Euroepan Trade Union, expresando su solidaridad con la movilización de los trabajadores de España, exigiendo a la empresa “volver a la mesa de negociaciones” en España, y afirmando “trabajaremos estrechamente con nuestras organizaciones miembros representadas en la empresa fuera de España, así como con el Comité de Empresa Europeo”.

Es una importante expresión de solidaridad sindical que sin embargo plantea alguna duda, cómo es si la mesa de negociación debe ser sólo española, y si están presentes, de forma adecuada, todas las partes implicadas, todas las partes evidentemente interesadas. Quizás para responder a esta última cuestión debería profundizarse en qué intereses son colectivos, cuáles pueden resultar corporativos en los diferentes ámbitos, y cómo hacer frente a esta posible heterogeneidad de intereses.

Por ello entiendo que, más allá de las necesarias iniciativas del sindicalismo supranacional, el sindicalismo japonés, es decir del sindicalismo de la matriz de la multinacional, tiene también una particular responsabilidad que podríamos resumir en una simple afirmación: QUE EL SINDICALISMO JAPONÉS deje de ser solamente SINDICALISMO JAPONÉS.


domingo, 10 de mayo de 2020

POR LA ACCIÓN SINDICAL GLOBAL EN LA NUEVA REALIDAD

Hemos recibido estos días un mail personalizado de Sharan Burrow, Secretaria General de la CSI (que cuenta con 200 millones de afiliados de 332 organizaciones en 163 países y territorios), adjuntando un documento por el que nos invita a participar en una iniciativa nueva, el “Día mundial de acción para adaptar nuestro trabajo al clima y al empleo”, convocado para el próximo 24 de junio[1].

En su misiva la Secretaria General nos invita a una “conversación a escala mundial”: “Únanse a nuestra iniciativa participando, junto con su empleador, con pequeñas empresas que apoyen, y/o con representantes de Gobiernos locales y nacionales, en la mayor conversación a escala mundial sobre nuestro futuro. Su participación puede tener lugar en persona o de forma virtual”.

Hace pocos días la propia CSI, frente a la pandemia del Covid-19, llamaba también a una acción virtual en un documento titulado “Creemos economías resilientes con un nuevo contrato social”[2]. Para su consecución nos proponía marcar 5 casillas de una larga lista de “elementos de un posible contrato social”, añadiendo “y compare su respuesta con las del resto del mundo”. Terminaba este mensaje con una solemne afirmación: “El contrato social se ha roto. Pero juntos podemos crear economías resilientes y escribir uno nuevo”.

Ante el método y el eje de ambos documentos surge una preocupación, para emplear una expresión prudente. Porque el objetivo es muy ambicioso, nada menos que un “nuevo contrato social”, pero descansa, prácticamente en exclusiva, en la acción virtual. Ésta constituye sin duda un instrumento que el movimiento sindical debe utilizar en toda su amplitud, pero no creemos que pueda convertirse en el medio y marco esencial de una movilización, aunque parece ser ésta una tendencia cada vez más extendida en el movimiento sindical, con el riesgo de perder el sentido de la acción social colectiva, que no es sólo ni principalmente la suma de acciones individuales, como sí podría ser la base de muchas ONGs.

El sindicalismo impulsó desde sus orígenes el concepto y la práctica de la acción colectiva con una referencia básica, el centro de trabajo. Con la huelga, expresión clara de la confrontación de intereses colectivos en las relaciones de trabajo, que sólo puede ejercerse de forma colectiva. No es una anécdota que el derecho de huelga aparezca en los Convenios de la OIT, así como en las constituciones de los países más avanzados, como un derecho humano fundamental.

Es cierto que el concepto de “centro de trabajo” está teniendo hoy un particular desarrollo al que hay que prestar atención, y aplicarlo a las también nuevas formas de acción colectiva. Pero acción colectiva en defensa de intereses colectivos, que, insistimos, son la tutela, pero no la suma, de derechos individuales.

Todo ello lo abordamos en unos momentos de aguda crisis, acentuada sin duda por la pandemia del Covid-19, pero no sólo causada por ésta. La emergencia del clima, el trabajo “indecente”, la crisis de los derechos de las personas, de género, la crisis migratoria, …, a las que habría que sumar ya una apuntada crisis de los heterogéneos modelos de consumo.

Todas estas crisis están estrechamente interrelacionadas. Será difícil abordarlas, y menos aún avanzar en su superación, de forma separada, como si fueran compartimentos estancos. Crisis en estos momentos, con problemas de empleo, de consumo, monetarios y de equilibrios presupuestarios, en los países más desarrollados. Problemas que se agravan aún más en los países emergentes para los millones de trabajadores y trabajadoras de las cadenas de producción de las multinacionales y de sus economías “informales”, expulsados muchos de sus puestos de trabajo, con agudos problemas de seguridad y salud, empujados más allá del umbral de pobreza; una realidad ante la cual el sindicalismo global, particularmente el de los países y las empresas globales, no puede reducir su acción a piadosos mensajes de solidaridad o de denuncias de papel.

Son sin duda necesarias medidas inmediatas para construir esta “nueva y mejor normalidad” mundial que plantea Guy Ryder desde la dirección de la OIT. Un PACTO GLOBAL DE RECONSTRUCCIÓN con iniciativas inmediatas y a medio plazo, un pacto en el que la Confederación Sindical Internacional (CSI), junto con las organizaciones de empleadores y las grandes empresas multinacionales, debería jugar un papel determinante. Para ello es necesario un profundo proceso de movilización, y de reflexión en la movilización, en el mundo del trabajo.

En esta situación la clase trabajadora mundial, puede, y debería, estar en condiciones de ser el colectivo esencial para conducir la recuperación del planeta, para sentar las bases de un futuro “nuevo y mejor”. Estamos convencidos que de la experiencia diaria de las 332 organizaciones sindicales que integran la CSI, de los 200 millones de trabajadores afiliados, pueden derivar ideas e iniciativas que vayan más allá, mucho más allá, de las encuestas individuales que se nos propone.

Porque la emergencia de este momento puede estimular las incontables energías que la historia del sindicalismo mundial ha ido acumulando. Es una buena ocasión para que la Confederación Sindical Internacional lance una potente campaña que movilice a los miles de sus estructuras a todos los niveles, a los millones de trabajadores que organiza.

Contribuir a construir la “nueva y mejor normalidad”, plasmarla en un nuevo CONTRATO SOCIAL GLOBAL, constituye sin duda una tarea esencial de la CSI, pero las iniciativas a las que nos hemos referido al inicio de estas líneas nos parecen claramente insuficientes. Es necesario, y estamos convencidos de que es posible, conseguir un también “nuevo y mejor” desarrollo de las energías históricas de la clase trabajadora.


JOAQUÍM GONZÁLEZ MUNTADAS
ISIDOR BOIX LLUCH

domingo, 1 de diciembre de 2019

El Acuerdo Marco Global de IndustriALL Global Union con Inditex: Una práctica de Acción Sindical Global



El pasado 27 de noviembre participé en la Universidad de Trento en un seminario sobre la “violación extraterritorial de los derechos humanos en el trabajo”. Presenté, junto con el profesor Wilfredo Sanguinetti de la Universidad de Salamanca, el balance del Acuerdo Marco Global de IndustriALL Global Union con Inditex.
Consistió en una sesión de trabajo de 5 horas en la que participaron unas 50 personas, profesores y doctorandos de las Universidades de Trento, Pescara, Roma, Venecia y Campobasso, junto con tres dirigentes sindicales de FEMCA-CISL.
Este es el guión de mi intervención:

1.- Notas sobre la Globalización
•     Una larga historia, acelerada desde finales del Siglo XX
•     Las empresas transnacionales (multinacionales –EMN):
–    Ocupan a más del 50 % de la clase trabajadora mundial
–    Sólo el 3% del total en plantilla propia
–    Producen el 60 % de los bienes y servicios mundiales
–    Generan el 80 % del comercio mundial internacional
•     ¿Es la Globalización un proceso irreversible?
•     Internacionalización productiva: deslocalización y relocalización, pero no sólo: 2,2 M trabajadores Inditex NO es deslocalización-relocalización
•     Intereses contradictorios entre trabajadores de distintos países, negativamente estimulados (xenofobia, proteccionismo, …)
•     También intereses comunes (globalización de los derechos)
•     PIB mundial multiplicado por 62 de 1960 a 2018 (de 1.371 Billones de USD a 85.804 B, según el BM)
•     Reducción de la pobreza: de 1.895 millones en 1990 (menos de 1 USD al día) a 736 millones en 2015 (menos de 1,90)
•     De los 1.159 millones menos, 953 en el SE asiático (China)
•     Pero 9 millones más en África subsahariana
•     La economía “formal” de África está en torno al 10%
•     INCREMENTO DE LAS DESIGUALDADES
•     Crecimiento industrial de los países emergentes, de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)
•     Europa cada vez más es el “Extremo Occidente” (aunque subalternos): ¿cómo defender el “modelo social europeo”?
•     Incrementos de los salarios mínimos (SMIG):
–    Bangladesh: 325 % de 2010 a 2018 (85 € ahora)
–    China: 430 % de 2006 a 2018 (345 € ahora)
–    Camboya: 243 % de 2013 a 2020 (161 ahora €)
–    Polonia: 28 % de 2015 a 2018 (523 ahora €)
•     Una empresa de Vietnam contada por su empresario:
–    SMIG de 2000 a 2016: incremento de 7,25 a 145 € (multiplicado x 20)
–    Nº trabajadores: reducidos en un 40 %
–    Producción: incremento del 100 %
–    Antes fabricaba camisetas, ahora trajes
–    De Vietnam se deslocaliza a Bangladesh

2.- Sin ordenamiento jurídico global
•         Pocas normas globales, y con escasa eficacia jurídica (OIT)
•         “La OIT no puede – la OMC no quiere”
•         Sin un “Tribunal Laboral” internacional
•         “Recomendaciones” en diversas formas: Directrices de la OCDE, Declaración tripartita de la OIT, Global Compact de las NNUU, ISO 26000, …
•         OIT: Programa de acción para el trabajo decente en las CMS
•         Avances de interés, con eficacia directa:
–        Ley francesa de vigilancia debida, con competencia de los tribunales franceses para juzgar a la marca compradora.
–        Negociación Colectiva: AMGs, Proyecto ACT, Bangladesh
•         NNUU: negociación de un Tratado vinculante: “Empresas y Derechos Humanos”
•         La CES discute sobre una posible Directiva al respecto

3.- El concepto de RSE/RSC
•     COM 2011-681, punto 3.1, de la Comisión Europea
–    “responsabilidad de las empresas por su impacto en la sociedad”
–    “en estrecha colaboración con las partes interesadas”
•     IMPACTO de la actividad empresarial en la sociedad
•         “Partes interesadas” o “Grupo de Interés”, es el colectivo sobre el que impacta: individuos y organizaciones
•         Supera la primera definición de la CE en el libro verde que la calificaba “voluntariedad” (unilateralidad)
•         Lento avance desde la “reputación” a la “responsabilidad”
•         Y de la unilateralidad a la negociación
•         A la corresponsabilidad de los Grupos de Interés (GGII)

4.- Criterios sindicales aplicados
•            Desde 2002 por FITEQA-CCOO, hoy CCOO-Industria
•            Interesa la globalización de los derechos:
–            A los sectores de vanguardia sociales (sindicales) para evitar su aislamiento y progresiva debilidad
–            Sindicalismo (organización de intereses): solidaridad organizada
–            Solidaridad como interés de los que la reciben (inmensa mayoría de la clase trabajadora mundial y sus sindicatos)
–            Para ser eficaz, ha de interesar a los que deben practicarla: clase trabajadora de los países del Norte social y geográfico
•            Dos líneas de acción:
–            Explicación, debate y acción sindical en las matrices (Inditex)
–            Exigencia a la EMN (cumplimiento compromisos unilaterales) y propuesta de Acuerdo Marco, superando el debate sobre “marketing empresarial”

5.- Inditex – datos 2018
•            9 marcas: Zara, Massimo Dutti, Bershka, Oysho, Pull & Bear, Stradivarius, Zara Home, Uterqüe, Lefties
•            1.597.260.495 prendas vendidas
•            7.490 tiendas en 93 países
•            Trabajadores propios: 174.386 (mayoría tiendas, logística y oficinas en España, fábricas gallegas –menos de 1.000-)
•            Cadena de suministros (1.816 proveedores -intermediarios)
–            6.716 fábricas en 41 países
–            2.201.792 trabajadores en la cadena de producción:
–            Bangladesh: 512.902 trabajadores en 288 fábricas; China: 395.527 trab. en 1.813 fabr.; Turquía: 234.759 tr. en 1.410 fabr.; Portugal: 48.423 tr. en 1.151 fabr.; Vietnam e India: más de 100.000 trab. en cada país, … España: 8.288 trab. en 386 fab
•            Ventas 26.145 M € (3.100 M € online), 1ª distribuidora mundial de ropa (por delante de GAP, H&M, …), 
•            Beneficios netos 3.448 M €
•            Aportación tributaria: 6.100 M € (1.700 en España)
•            Inversiones: 1.600 M € (9.400 M € en los últimos 6 años – de ellos 2.000 M en innovación tecnológica y logística-)
•            Representación sindical en fábricas y logística de España:
–            TOTAL:  CC.OO.: 63.43 %, UGT: 12,69 %, CIGA: 15,67 %
–            Fábricas:  CC.OO.: 82,09 %, UGT:   4,48 %, CIGA: 13,43%
•            2004: Primer Pacto de aplicación del Convenio T-C

6.- Inditex y RSC: historia
•         2001: Código de Conducta unilateral, y Convenio Marco con ONG Entreculturas. Negativa a una fórmula similar con CCOO
•         Desde 2002: trabajo sindical (seguimiento aplicación del Código en las fábricas proveedoras, explicación-seguimiento sindical en las fábricas propias y la logística de España)
•         2007: Firma del Acuerdo Marco Internacional (AMI) con la Federación Sindical Internacional FITTVC
•         2012: Protocolo de derechos de intervención sindical (esencial):
–        Información al sindicato de toda la cadena de suministros 
–        Derecho de acceso sindical a todos estos centros de trabajo
–        Coordinador sindical General (CCOO sindicato casa matriz)
•         2014: Renovación del AMI: Acuerdo Marco Global (AMG)
•         2019: Renovación del AMG: Comité Sindical Global

7.- Cómo orientamos la Acción Sindical en Inditex
•         Planteando la responsabilidad del sindicalismo del país y del de la empresa matriz
•         7 de octubre: cada año, a pesar de que no es fácil entenderlo y traducirlo en acción sindical “global” en cada lugar
•         Debate sindical en las fábricas gallegas: “¿y para nuestros problemas?”. Asambleas de delegadas, en las fábricas, …
•         2005: Spectrum (Bangladesh): indemnizaciones
•         2005 a 2007: Visita a fábricas de Marruecos, Portugal, Turquía, China (reuniones con sindicatos locales y con proveedores)
•         Un ejemplo; TOPY TOP, Perú 2007, antes de firmar el AMI

8.- Y la Acción Sindical Global de 2002 a 2019
•         Visita sindical y sindical-empresarial a más de 100 fábricas proveedoras (unas 150 con otras marcas españolas) acompañados por los sindicatos locales (excepto en China: se negaron a acompañarnos, a implicarse):
–        Portugal, Marruecos, Túnez, Turquía, India, Camboya, China, Bangladesh, Vietnam, Argentina, Brasil y Bulgaria
–        Problemas (rechazo empresarial) en alguna visita en Marruecos y Bulgaria
•        Esquema de trabajo en estas visitas sindicales (1 día):
–        Reuniones previas con el sindicalismo local (lista fábricas, método de trabajo, problemas del país, …)
–        Reunión conjunta con la dirección de la empresa
–        Visita a las instalaciones y selección trabajadoras/es a entrevistar
–        Reuniones sindicales con trabajadores, representantes, sindicato en la empresa
–        Propuestas sindicales si se plantean problemas
–        Posterior informe sindical de amplia difusión
•         Potenciación de la participación de Inditex en iniciativas globales:
–        Accord de Bangladesh, ACT, Refugiados sirios, Sumangali (contra el trabajo infantil -femenino en este caso- en la India), …
•         Potenciación de la acción y organización sindical local:
–        Reivindicaciones, Negociación Colectiva, Formación, …
•         Ahora, en el desarrollo del AMG renovado:
–        Desarrollar los nuevos órganos sindicales
–        Coordinador General
–        Coordinación (2 sindicatos españoles + 2 sindicatos de los clusters)
–        Comité Sindical Global (1 África, 1 América L, 4 Asia, 2 Europa Occidental, 1 Europa Oriental)
•         Organización y nuevo impulso a la iniciativa sindical

9.- Solución de problemas concretos
•         Impagos salariales: Jeans Plus (2015, Bangladesh) Bravo (2017, Turquía), Co-Sek (2017, Camboya)
•         Compensación a víctimas de problemas estructurales de fábricas de Bangladesh: Spectrum 2005, Shyms 2016, Accord 2013-2018
•         Readmisión de sindicalistas despedidos y reconocimiento del sindicato: Topy Top (Perú 2007), Riber Rich (Camboya 2007), Cunhal-Alves (Portugal 2008), Roteks Hera (Turquía 2102), Marruecos 2016, Aushulia (Bangladesh 2018), Turquía 2019.

10.- Formación y organización sindicales
•            Esquema de los seminarios de empresa. Organización del trabajo, sindicalismo y aplicación del AMG:
–            2 seminarios en paralelo (sindical y a directivos empresa)
–            Participantes: Sindicalistas organizados o trabajadoras/es electos (tras asamblea explicativa)
–            Última sesión conjunta: puesta en común de los debates y conclusiones conjuntas
–            Seguimiento aplicación de las conclusiones
•            Experiencia piloto: Turquía
•            Otros, con sindicatos del país para aplicación AMG: Turquía, Marruecos, India, Vietnam (+ Red Sindical), Bangladesh, Camboya
•            Bangladesh: organización de la elección democrática de los Comités de Seguridad y Salud (Seguridad y Vida)

11.- Proyección de esta experiencia
•         Hacia otras multinacionales del vestido:
–        MANGO: Acuerdo bilateral con el sindicalismo de la casa matriz (contenidos y práctica similar a la de Inditex). AMG pendiente de los trámites internos de IndustriALL.
–        EL CORTE INGLÉS: práctica similar en la industria del vestido, discusión abierta sobre un AMG multisectorial
•         Hacia otras multinacionales de industria: GAMESA, REPSOL, CEPSA, PESCANOVA
•         Hacia IndustriALL Global Union (no siempre fácil): escaso eco, largo procedimiento interno, sin noticias de la aplicación de otros AMGs.

12.- “7 de octubre”
•       Nada menos que “Jornada mundial de acción sindical por el trabajo decente”: ¿conocida? ¿ejercida?
•       Convoca la CSI (Confederación Sindical Internacional) desde 2008
•       “Por el trabajo decente”
•       ¿Significado “nacional”? (es la acción sindical de cada día)
•       Reivindicación global para una jornada de acción global:
–      ¿Suma de acciones y reivindicaciones locales?
–      “Trabajo decente” como reivindicación global (distinta proyección de la acción, sentido solidario global – necesaria una consciente relación de lo local y lo global)
•       Discusión pendiente en el sindicalismo global (también en el europeo y el nacional)
•       Defensa del “modelo social europeo” = acción global (no siempre entendido así)

13.- Mapa de los AMG (estudio de la OIT 2015 – Felix Hadwiger)
•            Unas 60.000 multinacionales en el mundo
•            10.000 compromisos unilaterales de RSC
•            Sólo 112 Acuerdos Marco Globales (49 en industria):
–            Más de 9 AMG: Alemania 29, Francia 15, España 12, Suecia 10
–            De 4 a 9: Italia, Noruega, EEUU, Brasil, Portugal, Holanda, Malasia, Guayana e Indonesia
–            De 1 a 3: Canadá, Rusia, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Suiza y Sudáfrica
•            De los 112 AMG: sólo 7 con referencia a toda la CMS
•            Sólo Inditex con compromiso expreso para toda la CMS
•            Desde 2015 en el Textil: H&M (2015), Tchibo (2016), ASOS (2017). Sin informes sindicales de su aplicación. Benetton (un primer intento frustrado por negativa empresarial)
•            Es preocupante que Inditex sea aún una experiencia única (al menos explicada y difundida)

14.- Un esquema de trabajo sindical (propuesta o sugerencia)
•         Asunción de la solidaridad: la globalización de los derechos como interés propio y consciente del Norte (geográfico y social). Explicación, …
•         Objetivos sindicales concretos en cada multinacional
•         Proyección de las experiencias: hacia la clase trabajadora propia, hacia las estructuras sindicales supranacionales
•         Coordinación sindical supranacional para impulsar la acción empresarial también coordinada
•         Avanzar en la función sindical dirigente de la CES, de la CSI, de las Federaciones europeas e internacionales
•         Por un planeta sostenible: contra el cambio climático, y ¡por la dignidad del trabajo, por el trabajo decente en nuestro mundo globalizado!